Colombia y Perú benefician a la banca

Cuando un país atraviesa una etapa de expansión o bien de auge, traen como consecuencia que se beneficie el país en sí, esto incluye el sector de la banca.

Si hablamos del distrito comercial de San Isidro de Perú, podemos decir que los bancos ocupan algunos de los edificios más relucientes, una muestra de la buena fortuna de la industria, impulsada por el auge económico de Perú. Cabe mencionar que Colombia es otro de los países que han experimentado un crecimiento económico sólido en los últimos años y la industria bancaria local ha seguido el mismo camino.
Los bancos se han beneficiado de la expansión de su base de clientes potenciales a medida que la clase media crece y más personas salen de la pobreza, lo que a su vez ha alimentado la demanda de préstamos de consumo, tarjetas de crédito e hipotecas. Es decir, la banca peruana ha seguido el ritmo de crecimiento orgánico de la economía y se ha beneficiado de un nivel históricamente bajo de penetración bancaria.
Antes de la expansión
Antes, muchas familias y empresas no estaban en el radar de los bancos y ahora sí. También se ve en la construcción: se están construyendo centros comerciales en todo el país y los bancos abrirán sucursales en esos centros comerciales. Ahora, es útil tener una tarjeta de crédito.
Los préstamos hipotecarios están creciendo a tasas de dos dígitos, como consecuencia, hay una movilidad social muy sólida. Banco de Crédito, que es el mayor banco de Perú con más de 30% de la participación de mercado tanto en préstamos como en depósitos, reflejó la fortaleza de la industria con un aumento de 30% en sus ganancias del primer trimestre. Los préstamos e la entidad aumentaron 21% a US$17.600 millones interanual, impulsados por la banca minorista, en particular hipotecas y préstamos de consumo.
Desafíos para Perú
Uno es la dolarización, o el uso generalizado de moneda extranjera, que proviene en parte de la experiencia dolorosa del país con la hiperinflación en los años 80.
En este país, el sector bancario también goza de un buen momento y atrajo el interés de inversionistas extranjeros. Préstamos comerciales y para consumo, que representan 90% del portafolio total, crecen a tasas de dos dígitos. Los créditos hipotecarios son sólidos aunque sólo representa alrededor de 8% del total. Aunque los préstamos incobrables han aumentado, se mantienen en niveles históricamente bajos.
Colombia y Perú tienen la ventaja de que sus monedas son sólidas y estables, han logrado controlar la inflación, sus calificaciones de crédito son más altas que las de sus vecinos y sus gobiernos han mostrado voluntad de actuar cuando el entorno se deteriora.
Los dos países también gozan de grado de inversión según Fitch, Moody’s y Standard & Poor’s. Únicamente Chile se ubica por encima de ellos en la región y sus calificaciones los ponen a la par de Brasil y México y algunos países europeos como Italia e Irlanda.
Importante:
El auge de las materias primas ha impulsado las dos economías durante la década más reciente, por lo que los dos países son vulnerables a un potencial declive de los precios de la energía y los metales, lo cual ya ha empezado. Pero en los dos países podrían ayudarlos a resistir un declive de largo plazo en los commodities, si llega a ocurrir.

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